¿Qué es la arcilla polimérica?

Apuntes a partir de mi experiencia

La arcilla polimérica es un tipo de masilla de colores horneable que no seca al aire, similar a la plastilina en cuanto a aspecto, manejo y versatilidad. Yo personalmente prefiero utilizar el término plastilina polimérica (como muchos otros autores) ya que es más fácil de entender por el público en general, puesto que todo el mundo conoce y ha empleado la plastilina escolar en algún momento.
Este compuesto de origen sintético está basado en PVC, un polímero plástico formado por varias moléculas (monómeros) de cloruro de vinilo. Si te pica la curiosidad, en este artículo científica Craft te explica de manera breve y sencilla un poco más acerca de su composición.

Diferencias entre arcilla polimérica y plastilina

1- La principal diferencia entre las dos es que la arcilla polimérica es horneable y el material endurece una vez enfría. Esto permite conservar una creación en plastilina para siempre sin la preocupación de que un roce pueda alterar la misma y sin necesidad de utilizar productos como barnizes para crear una película protectora, lo que empobrece a mi modo de ver el aspecto final. Una vez horneada la pieza se puede limpiar con cuidado (el agua no la altera y el polvo se elimina fácilmente con una brocha).

2- La plastilina polimérica es un material algo menos graso que la convencional y aguanta peor el contacto con el aire (si no está bien almacenada se vuelve más dura y resquebrajable con el paso del tiempo).
No obstante, Las propias marcas venden productos acondicionadores que permiten reblandecer las masillas y si se guardan de la manera más hermética posible en un lugar fresco y seco, pueden durar años en condiciones aptas para modelar.

3- Con la plastilina polimérica podemos obtener muchas combinaciones a partir de mezclas, consiguiendo todo tipo de gamas y tonalidades a partir de unos pocos colores, cosa que no se logra de manera tan óptima con la convencional. Además, las diferentes marcas ofrecen un amplio abanico de diferentes colores y gamas para conseguir todo tipo de resultados y efectos.

Modalidades y aplicaciones

El uso de la plastilina polimérica está muy extendido en la actualidad y se puede encontrar fácilmente en tiendas de manualidades y bellas artes. Su precio es unas 4 veces superior al de la plastilina escolar y suele presentarse en paquetes de unos 50 gr.
Existen numerosos fabricantes y gamas en el mercado, cada una de ellas adecuadas para un tipo de técnica o finalidad, que van desde el modelado de figuras hasta la fabricación de bisutería entre otros muchos.
Las marcas más comunes y que yo habitualmente uso son: Sculpey (catálogo), Fimo (catálogo) y Kato.

Lista de enlaces con información de fabricantes, gamas y usos

Propiedades y modo de empleo

La plastilina polimérica se puede hornear tantas veces como se quiera, teniendo en cuenta que es en el proceso de enfriado cuando el material adquiere las propiedades de dureza. Para ello se puede utilizar un horno convencional ya que las temperaturas de empleo no son muy altas.
Después del horneado el aspecto de la pieza será igual al del modelado aunque mate.

Dependiendo de la marca o gama será necesario un tiempo y temperatura diferentes de cocción para lograr un horneado adecuado.
Si estos valores son menores a los indicados, la pieza puede resultar frágil y resquebrajable. Si por el contrario se exceden, la pieza puede presentar burbujas y quemazos además de desprender vapores tóxicos durante el proceso.
Es conveniente no utilizar un horno destinado a la elaboración de alimentos y proceder en un lugar bien ventilado para evitar riesgos.

Un correcto curado depende de muchos factores tales como temperatura y tiempo de cocción, grosor de la pieza, temperatura real del horno, curva de temperatura del mismo, etc.
Se pueden mezclar masillas entre sí teniendo siempre en cuenta que las especificaciones de los fabricantes sean compatibles.
Cuanta mayor temperatura adquiera la pieza, más endeble será esta. Es conveniente dejarla enfriar en el horno y evitar cambios bruscos de temperatura para prevenir que aparezcan microroturas y/o grietas.
Cuanta más superficie y menor grosor tenga la pieza (dependiendo también del fabricante), se puede notar sensiblemente una contracción del material después del proceso de horneado (un 2,3% según la media de las pruebas que yo he realizado). Dependiendo de estas mismas características y utilizando los valores adecuados durante el proceso de cocción el material puede adquerir propiedades flexibles.
Yo recomiendo realizar todo tipo de pruebas de horneado para según que resultado queramos conseguir, además de otras de dureza y propiedades del material. Siempre siguiendo las pautas, instrucciones y normas de seguridad impuestas por los fabricantes.